Un Suizo en la montaña…

 

Ustedes están locos!! pero hay que estar loco para servir al Señor…
Estás fueron las palabras de Stefan Hochstasser al referirse al trabajo que AGAPE realiza en las zonas de dificil acceso, claro que en un tono de amor por la obra del Señor.
Este hombre de Dios, de nacionalidad Suiza, misionero, maestro de biblia, con una maestría en Teología, casado con su esposa Angela y que desde hace tres años y medio trabaja en Guatemala con Fundación Esdras, capacitando a Pastores y Lideres de la ciudad de Guatemala y de algunos departamentos aledaños, viajo en marzo recién pasado con AGAPE en uno de los programas bíblicos, que se realizo en Nebaj y Zona Reina,  él nos cuenta como vivió su experiencia de dar clases en estas regiones apartadas de la zona urbana y de difícil acceso.
Esto fue lo que él escribió:
50 horas de viaje, 22 horas en el carro, 10 horas en terracería, Guatemala-Nebaj-Zona Reina-Cobán-Guatemala. Los gastos son altos, para el pick-up y para los cinco maestros. Pero completamente vale la pena.

Ya tengo 3 años en Guatemala y he viajado a muchas diferentes partes del país. Pero hasta la Parroquia de la Zona Reina nunca habría llegado sin Agape. El paisaje es precioso, pero las circunstancias de la vida son más que difíciles. Llegando a la Parroquia los maestros de Agape me dicen: “Nadie llega hasta aquí para capacitar a pastores y líderes, excepto Agape.” Es cierto: Solo Agape invierte 22 horas de viaje para impartir unas 5 horas de clases – cada mes desde hace varios años. Considerando la economía, un crítico podría decir: “Honestamente no vale la pena. Hermanos pastores y líderes, que Dios les fortalezca, pero nosotros no podemos atenderlos.”

Pero en el reino de Dios hay otro tipo de economía y otros valores. Cada momento de compartir con los pastores y líderes de las áreas más retiradas, es precioso y muy importante. Agape les toma en serio y los atiende. Y por eso es tan necesario hacer este sacrificio.
A mí me impresiona el ministerio de Agape. No solo son las clases, también es el cuidado pastoral. Antes y después de las clases se habla con los participantes, se visita a algunos y se ora por ellos. Y porque un hermano ya no tiene bus para regresar a su aldea en la noche, los mismos maestros de Agape le dan jalón – en vez de acostarse temprano porque tienen que madrugar el día siguiente.

Claro, se puede hablar de los aspectos desafiantes también: No hay luz en la Parroquia y el generador es muy ruidoso. Algunos participantes no llegan sin aviso, o llegan tarde. Y no todos hablan muy bien el español y por eso les cuesta captar las ideas. Pero esto es el reto de cada maestro especialmente en el interior de Guatemala: Aterrizar el mensaje, escuchar bien si los alumnos han entendido, y aplicar todo al contexto de ellos. En este asunto recomiendo a Agape que dé énfasis en la capacitación de sus maestros también, para que puedan servir cada vez mejor a sus alumnos.

Yo estoy muy agradecido por la experiencia que Dios me permitió con Agape. Otro día quiero regresar a la Parroquia – o tal vez a lugares todavía más retirados, aunque casi no parece ser posible.

Stefan Hochstrasser, pastor y teólogo MTh., de Suiza, 1981.
Enviado a Guatemala por Latin Link, trabajando en Centro Esdras (Centro Esdras es un ministerio cristiano de carácter interdenominacional en Guatemala de formación bíblica y desarrollo de liderazgo)
http://www.centroesdras.org

You are all crazy! But you have to be crazy to serve the Lord…
These were Stefan Hochstasser’s words about AGAPE’s work in areas of remote access, of course with a tone of love for God’s work.
This man of God, of Swiss nationality, is a missionary and Bible teacher with a masters in Theology. He is married to his wife Angela and for three and a half years they have lived in Guatemala while Stefan has worked with the Esdras Foundation, training pastors and leaders in Guatemala City and in a few neighboring departments. This past March he traveled with AGAPE to one of our biblical programs which took place in Nebaj and Zona Reina. He tells us about his experience giving classes in areas far from the urban regions [of Guatemala].
This is what he wrote:
50 hours of flight, 22 hours by car, 10 hours on dirt road, Guatemala-Nebaj-Zona Reina-Cobán-Guatemala. The costs are high – both for the pick-up and the five teachers. But it’s totally worth it.

I’ve now been in Guatemala for three years and I’ve traveled to lots of parts of the country. But I never would have gone [all the way to] La Parroquia and Zona Reina without Agape. The landscape is beautiful, but the living conditions are very difficult. Traveling to the Parroquia the teachers tell me, “no one comes here to train pastors and leaders except Agape.” It’s true: Only Agape invests 22 hours of travel to give five hours of classes – every month for many years. Considering the economy, a critic could say: “It’s honestly not worth it. Brothers, sisters, pastors and leaders, may God give you strength, but we can’t help you.”

But the kingdom of God has a different kind of economy and different values. Each moment of sharing with the pastors and leaders of these remote areas is precious and very important. Agape takes them seriously and serves them. Because of this it is so necessary to make this sacrifice. Agape’s ministry is impressive to me. It is not just about the classes but also pastoral care. Before and after class they talk with the students, visit some of their homes and pray for them. Because one brother doesn’t have a bus to get back to his town at night, the teachers give him a ride – rather than going to bed early because they need to wake up early.

Sure, there are also some challenging aspects: There is no electricity in La Parroquia and the generator is very loud. Some students show up without letting us know first, some arrive late. Not all [the students] speak Spanish well and sometimes things are lost in translation. But this is the challenge of every teacher in the interior region of Guatemala: execute the message clearly, listen well to see if the students have understood, and apply it to their context. Regarding this point I recommend that Agape emphasize training for their own teachers, so that they can continue to improve the way they serve their students.

I’m very grateful for the experience God allowed me to have with Agape. Someday I want to return to La Parroquia – or perhaps to even more remote places, even if it doesn’t seem possible.

Serving in Guatemala with Latin Link, working in the Esdras Center (the Esdras Center is a Christian interdenominational ministry working in biblical formation and leadership development in Guatemala)Stefan Hochstrasser 20160413_205326 . stefan 1 IMG-20160417-WA0009

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